La manera en que nos conocimos fue la más bizarra de todas; si bizarra es que se le puede llamar a una situación como la nuestra y es que jamás pensé llegar a algo así contigo. Tantas fueron las cosas que vivimos a pesar de la distancia, lo de nosotros no tenia nombre, era más allá de una amistad sin la formalidad de un noviazgo.
Un sueño, eso es lo que fue y no por ser imposible si no por ser increíble, de ese sueño desperté y me di cuenta que ya no estabas, te busque, te encontré pero no precisamente para que te quedaras si no para decirme que ya no hay otra oportunidad… que ingenua al creer que todo lo que en el sueño vi lo volvería a ver… todo se ha ido, no volverá y entre todo eso estas tu.
Después de tantos meses, tantas lágrimas, tantos esfuerzos; es momento de ponerle “FIN” a esta historia, cerrar el libro y que se quede solo en el recuerdo. Se terminaron las hojas, se termino la tinta, se terminaron las energías para seguir escribiendo.
Tengo miedo de aceptarlo pero contigo aprendí lo mucho que se puede llegar a querer a alguien sin sobrepasar la palabra “amar”, aprendí que cientos de kilómetros nunca nos separarían, aprendí bien aquella frase que dice “Nadie sabe lo que tiene hasta que lo pierde”, aprendí a quitarle importancia a cosas tontas… así como aprendí tanto contigo es hora de aprender a aceptar que ya nada volverá a ser como antes, que ya no estás y que ya no hay otra oportunidad.
Te quiero demasiado y el dejarte ir en este momento es algo realmente muy difícil, pero sé que siempre recordare todo esto con una sonrisa. Por que fuiste mas haya que algo de moda en mi vida, mas haya que una simple “emoción” fuiste mi mejor amigo, mi complemento, mi alma gemela, mi maestro, “mi amor”. Es por todo esto que hoy te libero, rompo todo lo que me amarra a ti, simplemente porque ya no puedo, no es sano de mi parte arrastrarte conmigo, o más bien arrastrarme hacia ti por toda una eternidad.
Te guardaré tan hondo que creeré haberte olvidado.
